Los borrachuelos o pestiños de Pastelería Agustina son un clásico de la Semana Santa, reconocidos por su textura crujiente y su irresistible aroma a limón. Preparados artesanalmente con harina, vino, zumo de limón y un toque de azúcar, cada bocado ofrece el equilibrio perfecto entre dulzura y frescura cítrica. Ideales para compartir en celebraciones o disfrutar con un buen café, son el dulce que no puede faltar en estas fechas.